Para un tema de boda clásico que no sea demasiado caro ni extravagante, ¡celebre la temporada! Para una boda de primavera o verano, adorne la fiesta nupcial con vestidos cortos y coquetos en colores pastel o vibrantes, e incorpore muchas flores de temporada en sus ramos y centros de mesa. Nada dice primavera como las margaritas, los girasoles y los tulipanes. Planee que la ceremonia y la recepción se lleven a cabo al aire libre en un lugar que esté lleno de vida y reciba mucha luz solar, como una cabaña con un jardín privado o un parque apartado.

Si te casarás en otoño, juega con los colores de la cosecha, como el marrón chocolate y el carmesí. Embellece los lugares de la ceremonia y la recepción con arreglos florales de calabaza, manzana y hierba de trigo. La ceremonia debe tener lugar en un lugar que realmente hable de la temporada, como un huerto lleno de hojas caídas o un viejo molino.

El blanco es elegante para una ceremonia de invierno, especialmente con detalles en rojo en el esquema de decoración. El clima invernal suele ser demasiado fresco para las ceremonias al aire libre, así que celebre su evento en un lugar que invoque comodidad y calidez, como una antigua posada con una gran chimenea o una mansión histórica con abundantes colores y textiles en el interior.

Para realzar la cosecha de otoño, echa un vistazo a nuestra próxima idea.