El estilo elegante y desgastado se originó en Gran Bretaña durante los años de la guerra. Al no poder comprar ropa o telas nuevas debido al racionamiento, los residentes tuvieron que lavar y remendar la ropa para que durara mucho más de lo normal, lo que resultó en telas desteñidas en colores desteñidos.

Este esquema de colores apagados caracteriza el estilo shabby pero chic de hoy, que enfatiza los colores suaves, neutros y pasteles. La ropa parece como si hubiera sido lavada y remendada un millón de veces, incluso si es nueva. Omite los colores llamativos u oscuros y busca telas en tonos como crema, marfil, blanco, gris desteñido y pasteles como el azul huevo de petirrojo o el verde celadón para lograr un look clásico y atemporal.

Mezclar y combinar patrones también está bien. El esquema de colores apagados que caracteriza a este estilo evita que los patrones choquen, así que adelante, combine sus rayas y flores, o lunares y cachemir.