La iluminación artificial es una maravilla moderna que damos por sentada todos los días, por sus ventajas y sus efectos perjudiciales.

Según un par de estudios recientes, los problemas se extienden más allá de la contaminación lumínica y llegan al ámbito de la obesidad infantil y quizás incluso al cáncer.

En un artículo publicado en la revista PLOS One, investigadores de la Universidad Tecnológica de Queensland estudiaron el sueño, la actividad y la exposición a la luz de niños de 3 a 5 años de seis guarderías de Brisbane, Australia. Cuando registraron el índice de masa corporal y lo revisaron 12 meses después, descubrieron que los niños más delgados recibían la mayor exposición a la luz por la tarde. Además, la exposición moderada a la luz temprano en el día (y una mayor exposición en general) se correlacionó con un mayor índice de masa corporal un año después.

La investigación de la Universidad de Haifa en Israel produjo resultados similares. En un artículo publicado en el International Journal of Obesity, la iluminación artificial por la noche se asocia con la supresión de melatonina y una tendencia metabólica a aumentar la masa corporal. La investigación también apunta a un estudio anterior que relaciona la contaminación lumínica con el cáncer de mama y de próstata, posiblemente debido a las propiedades antioxidantes y anticancerígenas de la melatonina que se pierden con la supresión inducida por la luz.

Los científicos todavía están desentrañando los verdaderos beneficios de la iluminación artificial en la salud humana. Mientras tanto, mira el video de arriba para descubrir por qué esta investigación podría proporcionar una buena razón para reducir el tiempo de pantalla.