Existen beneficios, pero también peligros potenciales, para los adolescentes que [url=»575060″]trabajar[/url]. Los padres deben ayudar a sus hijos adolescentes a tomar las decisiones correctas y monitorear el impacto del trabajo en sus hijos adolescentes, así como las condiciones del lugar de trabajo, para asegurarse de que no sea peligroso. Los adolescentes que ganan dinero para pagar al menos una parte de sus gastos adquieren un sentido de [url=»572091″]responsabilidad[/url] y orgullo, y muchos pueden enfrentar los desafíos del trabajo y la escuela sin problemas. Sin embargo, la escuela es un trabajo de tiempo completo y los adolescentes deben aceptarlo como una prioridad principal que no puede verse afectada por sus otras actividades, incluido el trabajo. Asegúrese de que el trabajo de su hijo adolescente no sea demasiado exigente y que los logros académicos no se vean afectados. Los adolescentes que están demasiado ocupados con sus responsabilidades laborales pueden reducir sus tareas escolares y eso puede tener un impacto negativo en su futuro. Los adolescentes no deben trabajar más de 20 horas por semana. Trabajar demasiado no solo afecta los logros en la escuela, sino que también puede tener un impacto social. Las relaciones familiares y la comunicación pueden sufrir, así como las actividades extracurriculares. Los adolescentes que trabajan muchas horas tienen más probabilidades de involucrarse en comportamientos de riesgo, incluido el abuso de alcohol y otras sustancias, como resultado de compañeros de trabajo mayores que pueden influir en ellos y demasiado dinero disponible para gastar por su cuenta.

Los adolescentes pueden buscar trabajos de verano o trabajar medio tiempo durante el año escolar. Los beneficios del trabajo para los adolescentes van más allá de ganar dinero. Los adolescentes pueden adquirir experiencia y aprender habilidades que les ayudarán en el futuro. Pueden aprender a administrar su tiempo y su dinero. El trabajo también es una excelente oportunidad para explorar opciones profesionales. La ley federal limita a los niños menores de 14 años a trabajos y horas específicas que pueden trabajar. Los adolescentes pueden trabajar cualquier cantidad de horas en cualquier trabajo que no sea peligroso, pero depende de los padres supervisar y guiar a sus hijos adolescentes en cuestiones relacionadas con el trabajo.