En pocas palabras, la intimidación es cuando otro niño utiliza la intimidación y las amenazas para controlar a su hijo. Pero puede tomar muchas formas diferentes. El tipo de acoso que su hijo puede tener que enfrentar puede depender de su edad y sexo. Si su hijo es pequeño, un acosador puede no ser más que un matón en el patio de la escuela que presiona a sus compañeros de clase para obtener dinero para el almuerzo. A medida que su hijo se convierte en adolescente, los ataques de intimidación pueden ser más sutiles y siniestros, como rumores devastadores y bromas hirientes.

También hay diferencias de intimidación dependiendo de si el acosador es un niño o una niña, según la Academia Estadounidense de Psiquiatría Infantil y Adolescente. Los acosadores de niños tienden a amenazar e intimidar físicamente a sus víctimas, independientemente del género. Las niñas acosadoras, por otro lado, generalmente siguen la ruta de las «Chicas malas» y atacan solo a las de su mismo género, usando palabras, no puños, como su arma preferida.

Si bien la mayoría de las formas de intimidación son bastante universales, los avances tecnológicos del siglo XXI han brindado a los agresores nuevas herramientas para atormentar a sus presas. Bienvenido al ciberacoso. Mediante el uso de sitios de redes sociales y herramientas como Facebook y mensajes de texto, los acosadores tienen la capacidad de difundir rumores no solo en la escuela sino en todo el mundo. Y les permite dirigirse a su hijo no solo durante el horario escolar, sino en cualquier lugar y en cualquier momento. Proteger a su hijo de este tipo de acoso puede ser difícil. El ciberacoso se presta al anonimato del acosador. Y es prácticamente imposible controlar la difusión de información en línea. Sin embargo, la campaña «Stop Bullying Now» del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. ofrece algunos pasos que puede seguir para ayudar a defender a su hijo contra el acoso electrónico:

  • Controle las actividades en línea de su hijo.
  • Anímelo a que no responda al acoso en línea.
  • Guarde, no borre, las amenazas. Es posible que pueda usarlos como evidencia.
  • Si el acoso ocurre a través del sistema de Internet de su escuela, comuníquese con la escuela.

Saber que su hijo está siendo acosado (y cómo está sucediendo) no lo hará sentir mejor, pero lo ayudará a descubrir cómo ayudar a su hijo. Siga leyendo para obtener mucha más información sobre cómo lidiar con los acosadores.