Sentarse frente a un televisor o computadora jugando videojuegos puede ser una forma de que su hijo mate el tiempo. Y aunque no hay nada de malo en esas actividades, deben hacerse con moderación. Aquí hay algunas ideas para una diversión más activa después de la escuela, tanto física como mentalmente:

Si la escuela de su hijo no ofrece un programa después de la escuela (a veces llamado aftercare), busque en la comunidad. A veces, su YMCA o iglesia/sinagoga local tendrá buenos programas donde los niños son supervisados ​​y juegan o reciben ayuda con su tarea. Y siempre están los viejos estándares: lecciones de música, deportes o clases de baile.

O, si puede estar con su hijo después de la escuela, pueden pasar tiempo productivo juntos planificando actividades. He aquí una idea para empezar: Cada mes del año tiene un tema, y ​​puedes celebrarlo de diferentes maneras. Por ejemplo, el mes de diciembre tiene muchas fiestas multiculturales. Usted y su hijo pueden aprender juntos sobre estos días festivos, hacer recetas que se relacionen con las festividades y jugar juegos temáticos.

Piense también en compartir sus recursos con vecinos de niños de edades similares. Planee citas para jugar o túrnense para cuidar a los niños después de la escuela. Elijas lo que elijas, no olvides incorporar también algo de actividad física. Si el clima lo permite, puede dar paseos en bicicleta o caminar por la naturaleza, o simplemente correr afuera para desahogarse. Durante los meses más fríos en el interior, puede mantener a sus hijos (y a usted mismo) en movimiento con videojuegos activos o incluso con una fiesta de baile improvisada.

A continuación, hablaremos sobre cómo aprovechar al máximo esas horas extraescolares.