La invención de la lata transformó por completo la capacidad de las personas para almacenar alimentos y bebidas durante largos períodos de tiempo, pero al principio esas latas de hierro forjado eran un verdadero dolor de cabeza para abrir, ¡y en realidad requerían un martillo y un cincel! El abrelatas no se inventó hasta 50 años después, en 1858, momento en el que las latas ya no se fabricaban con hierro forjado pesado. Y las nuevas tapas eran bastante delgadas.

Aunque normalmente tienes acceso a un abrelatas, a veces te pillan sin uno. Tal vez esté acampando o alojándose en un alquiler de vacaciones que de alguna manera no tiene ese implemento. No hay necesidad de preocuparse; hay muchas maneras de entrar en esa lata. Solo hazte un favor y ten mucho, mucho cuidado. ¡Esos bordes son sorprendentemente afilados! Estas son algunas de las formas mejor valoradas de abrir una lata sin abrelatas. (Cualquiera que sea la herramienta que use, siempre asegúrese de que esté limpia y desinfectada. No tiene sentido transferir bacterias u otras sustancias pegajosas a la comida).

1. Abre esa lata con una cuchara

Esta es probablemente la forma más segura de abrir una lata en ausencia de un abrelatas. El único riesgo real involucrado es que podría doblar la cuchara, así que seleccione una que sea menos elegante, pero que aún esté hecha de un metal resistente.

  1. Para abrir la lata, colócala sobre una superficie sólida, como un mostrador o una mesa.
  2. Oriente el «cuenco» de la cuchara hacia el interior de la lata, de modo que el borde quede justo entre el borde de la lata y el «anillo interior», la parte en la que normalmente colocaría un abrelatas manual.
  3. Sostenga firmemente la lata con una mano, luego agarre el cuenco de la cuchara y frótelo en la grieta del borde de un lado a otro. Este movimiento repetido desgastará el metal.
  4. Continúe haciéndolo en un área específica, luego, una vez que el metal se perfore con éxito, presione la cuchara en el orificio para ensancharlo.
  5. Mueve la cuchara a la siguiente área. Repita hasta que toda la lata esté lista. ¡Usa la cuchara para abrir la tapa, vierte el contenido y disfruta!

2. Cuchillo

Un cuchillo realmente afilado, como un cuchillo de chef, es probablemente el método más rápido para acceder al contenido de una lata. Sin embargo, también es el menos seguro, así que proceda con precaución. El cuchillo de chef se considera uno de los cuchillos más versátiles que existen, perfecto para cortar todo, desde verduras hasta carne, y suele medir alrededor de 20 centímetros (8 pulgadas) de largo.

Para usar un cuchillo de chef para abrir una lata, use el talón del cuchillo, NO la punta, que puede deslizarse muy fácilmente y causar lesiones. El talón es la parte del cuchillo que está más cerca del mango. Sin embargo, para que esto funcione, el cuchillo no puede tener un refuerzo que cubra el talón, como lo hacen algunos cuchillos por motivos de seguridad.

  1. Para abrir la lata, sosténgala firmemente y sobre una superficie plana y sólida.
  2. Coloca el talón del cuchillo de modo que quede encajado dentro del borde de la lata.
  3. Empuje la esquina de la cuchilla en la lata en ángulo.
  4. Continúe hasta que toda la tapa se haya comprometido, siempre teniendo cuidado de mantener las manos y los dedos seguros. ¡Ningún producto enlatado vale puntos de sutura o una visita a la sala de emergencias!

Nota: usted pueden Haga palanca para abrir la lata con la punta de un cuchillo (preferiblemente un cuchillo de cocina o una navaja suiza) para perforar agujeros alrededor del borde de la lata, ¡pero tenga cuidado! Es fácil que el cuchillo se resbale y te corte.

3. Rockear

¿Quieres sacar a tu cavernícola interior de la hibernación? Encuentra una piedra y abre una lata de esa manera. Así es como se hace:

  1. Pon la lata boca abajo sobre una roca grande o concreto en caso de apuro.
  2. Frote la lata de un lado a otro contra la superficie hasta que aparezca humedad en la roca o en la tapa. Si no te detienes, la comida podría terminar en toda esa roca.
  3. Usa una navaja de bolsillo, una cuchara o algo similar para abrir la lata.

4. Martíllalo

Este método se remonta a los viejos tiempos cuando un martillo y un cincel eran las herramientas recomendadas para abrir esas latas de hierro forjado.

  1. Simplemente tome un destornillador de punta plana y colóquelo dentro del borde de la lata.
  2. Recoge el martillo y resiste la tentación de golpear. En su lugar, golpea suavemente el extremo del destornillador hasta que aparezca un agujero en la lata. La abertura debe ser lo suficientemente grande para líquidos.
  3. Repita si es necesario para agrandar la abertura para alimentos más grandes, como judías verdes.

5. Hora de hacer palanca

Un par de alicates de punta plana, directamente de la caja de herramientas típica, también pueden hacer bien el trabajo.

  1. Coloque la lata en ángulo recto sobre una superficie plana.
  2. Sosteniendo la lata con una mano, use la otra mano para aplastar parte del borde de la lata con los alicates (el borde es la parte de arriba).
  3. Continúe haciendo esto hasta que todo el labio esté aplastado por completo, luego use las pinzas para quitar la tapa.

La mayoría de estos métodos requieren un poco de paciencia, así que tómate tu tiempo para evitar lesiones innecesarias.