Y no olvides los buenos modales en la mesa. A los niños les cuesta bastante recordar las reglas del hogar. Les resulta aún más difícil recordar las reglas para cena en casa y reglas para salir a cenar, cuando esas reglas no son las mismas. Algunos modales generales en la mesa incluyen no hacer bromas groseras, no arrojar comida, no recostarse mientras está sentado en las sillas, no hablar con comida en la boca (incluidos los chistes de «ver comida»), y definitivamente no eructar en voz alta o pasar gases.

Sí, en algunas culturas es aceptable e incluso recomendable eructar después de una comida. Sin embargo, no se deje influir por la excusa de alguien sobre practicar el multiculturalismo. Si eructar no está permitido en la cultura de su familia, no lo permita en la mesa. Y si llega a eructar (¿y quién no?), diga: «Disculpe». Si te ríes de eructar, has creado un precedente familiar, y tus hijos eructarán y se reirán de eso la primera vez que cenen en casa de un amigo.

Los buenos modales que puedes enseñar a tus hijos incluyen no interrumpir a las personas mientras hablan y no abrirse paso a empujones para ser siempre los primeros, dos cosas que los niños son infame por hacerlo, para hacerlo.

Otras maneras que puede enseñar a sus hijos incluyen cómo:

  • Escribir notas de agradecimiento
  • Hacer tarjetas de recuperación para parientes enfermos
  • Decir por favor y gracias
  • Reconocer cuando alguien está hablando
  • Decir adiós a alguien que se va
  • Comparte galletas con un amigo
  • Dar siempre a sus padres los M&M verdes