Las esponjas, al igual que los cepillos, son un grupo de herramientas muy variado. Las bocanadas, por otro lado, son mucho más sencillas.

Un puff es un aplicador suave en forma de panqueque. El tamaño y el material pueden variar. Las bocanadas miden aproximadamente 4 pulgadas de diámetro, vienen en texturas igualmente suaves y livianas como terciopelo y microfibra, y generalmente son sintéticas. El polipropileno es un material común utilizado en puffs.

Llegaremos a su propósito en un momento; Primero, esas esponjas. Este es un grupo de aplicadores en el que hay que profundizar un poco. Las esponjas varían según el tamaño, la forma, la textura, el material y la vida útil, y las que se ven en prácticamente cualquier pasillo de maquillaje incluyen:

Plano (y generalmente en forma de huevo): a menudo se considera una esponja multipropósito, de unas pocas pulgadas de largo y no más de media pulgada de profundidad, con un borde plano o curvo.

Cuña — Esta esponja triangular o casi triangular tiene múltiples lados y bordes planos. Las cuñas suelen ser más pequeñas en general que las esponjas planas, pero son considerablemente más profundas.

Redondeado — Si bien las cuñas son profundas y las planas suelen tener bordes redondeados, hay esponjas que combinan esas características en una sola herramienta. Puede parecer un bulbo o una lágrima, con un extremo esférico grande que se estrecha hasta convertirse en un punto, o puede ser más elíptico. Una longitud de 3 a 4 pulgadas es típica.

Torunda — Un hisopo de esponja se parece mucho a un hisopo de algodón. Puede ser de una o dos puntas.

Hay otras distinciones en las esponjas, sobre todo el tipo de célula, natural frente a sintética y de por vida.

Toda la vida — Estas herramientas vienen en formas desechables y reutilizables, lo cual es puramente una cuestión de preferencia. Sin embargo, si elige reutilizable, es esencial limpiar con jabón y agua caliente después de cada uso.

Natural vs Sintético — A diferencia de las brochas, la elección entre lo natural y lo sintético es más personal y no depende tanto de la calidad ni del uso. Las fibras sintéticas pueden ser más suaves que las naturales, pero algunas personas simplemente prefieren las orgánicas. El problema más importante aquí es la presencia o ausencia de látex, que puede causar reacciones alérgicas en algunas personas.

Tipo de célula — Se trata de textura. Las esponjas pueden ser de celda abierta, como una esponja de cocina, o de celda cerrada. En una esponja de celda cerrada, realmente no puedes ver los agujeros. La superficie es mucho más densa, rígida y lisa. También puede ver algunas esponjas multipropósito que se encuentran en algún punto intermedio, con agujeros muy pequeños que imitan la textura de las celdas cerradas pero tienen un poco más de elasticidad.

La identificación de los aplicadores es el primer paso para determinar lo que necesita y lo que no. Ahora, seamos prácticos: tienes tu barra de cobertura en una mano, tu base en la otra y tu polvo fijador esperando en las alas. ¿Qué herramientas vas a utilizar?