Es posible que los muebles de su reliquia no hayan estado en perfectas condiciones cuando los heredó, y solucionar cualquier problema puede parecer lo correcto. Pero antes de decidir emprender un proyecto de restauración de una casa, investigue un poco y considere llamar a un experto y obtener sus recomendaciones. Podría hacer más daño que bien si decide restaurar un mueble antiguo solo porque el acabado se está descascarando en un lugar. En algunos casos, es mejor dejar algunas de estas «imperfecciones» como están porque son parte de la historia de los muebles.

Por ejemplo, algunos muebles tienen herrajes de cobre, bronce o latón, como tiradores de cajones. Con el tiempo, la exposición a compuestos químicos en el aire puede hacer que estos metales adquieran un pátina, que es un color verdoso y una textura fina que se forma en la superficie. A algunas personas les encanta cómo se ve, pero otras lo limpian para restaurar la superficie y el color originales. Sin embargo, quitar la pátina a menudo puede reducir el valor de los muebles antiguos porque es una señal de la edad de la pieza. Las pátinas y otros signos de envejecimiento dan carácter a los muebles.

La forma en que limpias tus muebles tiene mucho que ver con su longevidad. Aunque hay muchos aceites para muebles, pulidores y aerosoles para quitar el polvo en el mercado, la mayoría de los restauradores recomiendan evitarlos. Eliminan el polvo y dejan un hermoso brillo en los muebles, pero también pueden causar acumulación en la superficie y degradar el acabado. Algunos productos pueden contener solventes que dañan el acabado. Y, contrariamente a la creencia popular, los aceites no evitan que la madera se seque. Pueden penetrar en la madera, oxidarse y hacer que se oscurezca.

Si ya hay acumulación, límpiela con un detergente muy suave o alcoholes minerales. Tenga cuidado y pruébelo primero en un área pequeña. Pregúntele a un experto si le preocupa dañar el acabado. Si obtiene el visto bueno y su prueba puntual le da buenos resultados, quite el polvo de la superficie con un paño húmedo sin pelusa o magnético. Si sus muebles tienen tallas ornamentadas, compre un cepillo de cerdas suaves para quitarles el polvo, ya que los paños secos y los plumeros pueden dañar las superficies delicadas. Use una cera para muebles en pasta una vez al año. Los muebles tapizados se deben aspirar con un accesorio de cepillo con malla sobre él (como pantimedias viejas) para evitar dañar la tela.

A continuación, veremos otras formas en que puede cuidar sus muebles antiguos con consejos para usarlos y moverlos.