¿Sabes que las mejores modelos tienen grandes pómulos que hacen que sus rostros se vean refinados y un poco feroces al mismo tiempo? Confían en algo más que la naturaleza para obtener ese aspecto cincelado. Es probable que usen un polvo teñido para sombrear y un pincel de contorno para distribuir el color sin dejar una raya reveladora. Algo así como un rubor, un cepillo de contorno ayuda a agregar definición a la cara, pero se trata más de sugerir una estructura subyacente que de agregar un brillo saludable. Si tienes un rostro más lleno que podría usar algunos planos y huecos, el contorno hábilmente aplicado te ayudará a dar la ilusión de pómulos altos y prominentes y una mandíbula firme y bien definida.

El pincel — Con cerdas más firmes que una brocha para colorete, una brocha para contorno también suele tener una punta angulada. Existe cierta superposición entre las brochas para colorete y contorno, así que experimenta con algunas para encontrar un estilo que funcione para ti. El ángulo de la cabeza de la brocha ayuda a definir las líneas más precisas que se usan para contornear con un producto bronceador. Las cerdas más firmes ayudan a mezclar el polvo para que desaparezca la línea, pero permanece el ligero sombreado.

La técnica –– Sacude siempre el exceso de polvo de la brocha antes de aplicarlo debajo de los pómulos o la mandíbula. Coloque el cepillo con las cerdas inferiores mirando hacia la dirección en la que se mueve la mano, de modo que trabaje con el flujo del cepillo y no contra él. Un cepillo de contorno también es efectivo para crear una nariz más cincelada al agregar sombreado a cada lado de la nariz, justo debajo del puente. También puedes usar una brocha de contorno para aplicar rubor, pero si crees que tus rasgos necesitan una mejor definición, usar una brocha especializada para cada tarea es una buena idea.